Campos de Estrellas

Conjunción de planetas y la Luna al amanecer

Desde hace unas semanas tenemos una conjunción de tres planetas al amanecer, Mercurio, Venus y Saturno. Todos ellos se encuentran cercanos en el cielo y podemos verlos juntos antes de la salida del Sol. Hay que levantarse temprano para verlo, pero si lo hacemos en los próximos días podremos ver que a esta conjunción se le une la Luna. En la siguiente imagen se puede ver el aspecto que presentaba la conjunción esta mañana, con la Luna en lo más alto, cerca de la estrella Spica. En los próximos días la Luna siguiendo su movimiento hacia el este irá pasará cerca de cada uno de estos planetas.

Conjunción al amanecer, 9-12-12

Conjunción al amanecer, 9-12-12

El lunes 10 de diciembre podremos ver a la Luna muy cerca de Saturno.

Stellarium: Conjunción al amanecer, 10-12-12

Stellarium: Conjunción al amanecer, 10-12-12

El martes 11 la Luna se encontrará junto a Venus.

Conjunción al amanecer, 11-12-12

Stellarium: Conjunción al amanecer, 11-12-12

Y el miércoles 12 la Luna estará algo por debajo de Mercurio, en un cuarto menguante muy pequeño.

Conjunción al amanecer, 12-12-12

Stellarium: Conjunción al amanecer, 12-12-12

Los planetas seguirán visibles en el cielo los días siguientes, aunque Mercurio, tras haber alcanzado su máxima altura el pasado día 5, ha comenzado a bajar, cada día estará más cerca del Sol y resulta más difícil de ver, de hecho para verlo cualquiera de estos días hay que tener un horizonte despejado hacia el este. Para verlo sin dificultad lo mejor es aprovechar los días de esta primera quincena de diciembre.

La Luna y los planetas se encuentra siempre cercanos a la eclíptica, la línea por la que se mueve el Sol en el cielo, y que se corresponde con el plano de la eclíptica, este plano es por el que se mueve la Tierra alrededor del Sol. Todos los planetas y también la Luna se mueven en planos cercanos al del eclíptica, de ahí que siempre estén cerca de ella. En una conjunción como ésta es fácil imaginar por donde se debe encontrar la eclíptica si trazamos una línea que una la posición de los planetas y la Luna.

Written by Felipe

9 diciembre, 2012 at 13:51

Cygnus OB2, una guardería estelar cercana

Cygnus OB2

Cygnus OB2: X-ray: NASA/CXC/SAO/J.Drake et al, Optical: Univ. of Hertfordshire/INT/IPHAS, Infrared: NASA/JPL-Caltech

La Vía Láctea y otras galaxias del Universo albergan muchos cúmulos y asociaciones de estrellas jóvenes con varios cientos e incluso miles de estrellas jóvenes, masivas, y calientes, conocidas como estrellas O y B. El cúmulo estelar Cygnus OB2 contiene más de 60 estrellas de tipo O y cerca de un millar de estrellas de tipo B. Cygnus OB2 es el cúmulo masivo más cercano a la Tierra, su distancia es relativamente cercana, unos 5.000 años luz. Observaciones profundas de Cygnus OB2, con el telescopio espacial de rayos X Chandra de la NASA, han servido para detectar la emisión de rayos X de las coronas de las estrellas jóvenes de la agrupación e investigar cómo estas grandes fábricas de estrellas se forman y evolucionan. Se detectaton cerca de 1.700 fuentes de rayos X, incluyendo 1450 que se cree que corresponden a estrellas del cúmulo. En esta imagen, los rayos X de Chandra (en azul) se han combinado con los datos infrarrojos del telescopio espacial Spitzer de la NASA (rojo) y los datos ópticos del Telescopio Isaac Newton (naranja).

En estas observaciones se detectaron estrellas jóvenes de edades comprendidas entre un millón y siete millones de años. Los datos del infrarrojo indican que una fracción muy baja de las estrellas tienen discos circumestelares de polvo y gas. Aún menos discos fueron encontrados cerca de las estrellas masivas OB desafiando la fuerza de la intensa radiación, que lleva a la destrucción temprana de estos discos. También se han encontrado evidencias de que la población de viejas estrellas ha perdido a sus miembros más masivos a causa de las explosiones de supernovas. Para el cúmulo Cygnus OB2 se estima una masa total de alrededor de 30.000 veces la masa del Sol, una masa similar a la de las regiones de formación estelar más masivas de nuestra Galaxia.

Fuente: Probing a Nearby Stellar Cradle.

Written by Felipe

8 noviembre, 2012 at 18:38

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La Nebulosa del Aspersor de Jardín

La Nebulosa del Aspersor de Jardín

ESA/Hubble & NASA

El Universo está repleto de objetos misteriosos, muchos de ellos tan extraños como bellos. Entre estos objetos las nebulosas planetarias son probablemente uno de los más fascinantes. Ningún otro tipo de objeto presenta una variedad tan grande de formas y estructuras. El telescopio espacial Hubble nos ofrece esta semana una imagen llamativa de Hen 3-1475, una nebulosa planetaria en proceso de formación.

Las nebulosas planetarias deben su nombre a que cuando se observaron con los primeros telescopios se asemejaban a planetas, aunque en realidad no tienen nada que ver con un planeta, son brillantes estructuras de gas que se están expandiendo, y tienen su origen en estrellas similares al Sol que han llegado al final de sus vidas. Deben su intenso brillo a la radiación proveniente del núcleo caliente y compacto que queda cuando la estrella expulsa su envoltura exterior de gas. La radiación que emite el núcleo de la estrella es lo suficientemente potente como para ionizar el gas de estas estructuras y hacerlo brillar.

Cada nebulosa planetaria es compleja y única. Hen 3-1475 es un gran ejemplo de una nebulosa planetaria en proceso de formación, una fase a la que los astrónomos denominan nebulosa protoplanetaria.

Dado que la estrella central aún no ha expulsado por completo su envoltura de gas, la radiación que emana de ella no es suficiente para ionizar el gas y hacer brillar el gas que ya ha expulsado. El gas que vemos resulta visible porque refleja la luz de la propia estrella. Cuando la envoltura de gas de la estrella sea expulsada por completo, esta envoltura comenzará a brillar y se convertirá en una nebulosa planetaria.

Hen 3-1475 se encuentra en la constelación de Sagitario, a unos 18.000 años luz de nosotros. La estrella central es más de 12.000 veces más luminosa que nuestro Sol. Su rasgo más característico es un espeso toro de polvo que se encuentra alrededor de la estrella, y dos chorros en forma de S que salen de las regiones polares de la estrella. Estos chorros son grandes emisiones de gas que se mueven a cientos de kilómetros por segundo.

La formación de estos chorros bipolares ha desconcertado a los astrónomos durante mucho tiempo. ¿Cómo puede una estrella esférica formar estas estructuras complejas? Estudios recientes sugieren que la forma característica del objeto y el flujo de gas a gran velocidad son creados por una fuente central que expulsa chorros de gas en direcciones opuestas siguiendo un movimiento de precesión que dura mil años. Se comporta como un enorme aspersor de jardín que gire lentamente en mitad del cielo. No es de extrañar que los astrónomos hayan apodado a este objeto como la “Nebulosa del Aspersor de Jardín” (“Garden-sprinkler Nebula”).

Esta imagen fue tomada con la Wide Field Camera 3 del Hubble, que nos permite estudiar este objeto con una resolución significativamente mayor que en observaciones anteriores con la Wide Field Planetary Camera 2 (heic0308).

Fuente: A cosmic garden sprinkler.

Written by Felipe

8 octubre, 2012 at 15:19

Una nova de rayos X permite descubrir un nuevo agujero negro en nuestra galaxia

El pasado 16 de septiembre, el satélite Swift de la NASA detectó una nueva y brillante fuente de rayos X cerca del centro galático que se ha identificado como una nova de rayos X, algo que se produce cuando una fuente comienza a emitir repentinamente en rayos X, incrementa su emisión con el paso de los días hasta alcanzar el máximo, para luego decaer durante un periodo de varios meses. Las novas de rayos X son eventos poco habituales, éste es el primero captado por Swift. Y ha revelado la presencia de un agujero negro que no se había detectado hasta ahora.

Agujero negro y estrella compañera

ESO/L. Calçada

Aunque la posición del agujero negro no se ha podido determinar con precisión, debe estar entre 20 y 30 mil años luz de nosotros, en la región central de la Vía Láctea. También se han detectado emisiones en infrarrojo y de radio procedente de este objeto, pero al estar cerca del centro de la galaxia, la gran cantidad de polvo que lo rodea impide observarlo en el visible. Este agujero negro debe formar parte de una binaria de rayos X de baja masa, y seguramente tenga por compañera a una estrella de masa similar al Sol.

La estrella compañera debe estar perdiendo parte de su material, que al verse atraído por el agujero negro, cae hacia él formando un disco de acreción alrededor del agujero negro. El material gira en este disco a grandes velocidades, se calienta y emite en rayos X que podemos detectar.

Normalmente el material del disco cae hacia el agujero negro a un ritmo estable, y la emisión de rayos X también lo es. Pero bajo determinadas circunstancias el material que se incorpora no llega a producir un flujo constante en el disco y se forman dos zonas, una exterior de material a menor temperatura y menos ionizado que el del interior del disco. El material de la zona exterior permanece retenido en esa zona, como si fuese el agua de un embalse que se ve contenida por la presa. Esta situación se mantiene hasta que la cantidad de material acumulado en esta zona del disco es tan grande que acaba cayendo hacia el agujero negro, y entonces se produce una intensa emisión de rayos X, esto es lo que detectamos como nova de rayos X.

Este suceso deja sin material la zona interior del disco, por lo que al cabo de un tiempo la emisión de rayos X deja de producirse. Con el tiempo, se irá incorporando más material al disco de acreción del agujero negro procedente de la estrella compañera, y cuando la cantidad de material vuelva a ser suficiente se volverá a producir la nova de rayos X.

Se estima que en nuestra galaxia la masa de todos los agujeros negros puede rondar los cien millones de masas solares. Sin embargo desconocemos dónde se encuentran la mayoría de estos agujeros negros, hasta el momento sólo hemos encontrado alrededor de una docena.

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Fuentes:

Written by Felipe

7 octubre, 2012 at 11:53

Publicado en agujero negro, swift

El Hubble nos ofrece su visión más profunda del Universo

Una vez más, el telescopio espacial Hubble hace más profunda su mirada para mostrarnos las galaxias más lejanas de nuestro Universo. En una imagen que abarca una pequeña zona del cielo de 2×2,3 minutos, que viene a ser una quinceava parte de la Luna, el Hubble ha podido captar unas 5.500 galaxias. Una imagen a la que se ha denominado Extreme Deep Field, o XDF, y que se puede traducir como el campo extramadamente profundo del Hubble.

Hubble XDF

Hubble XDF: NASA, ESA, G. Illingworth, D. Magee, and P. Oesch (University of California, Santa Cruz), R. Bouwens (Leiden University), and the HUDF09 Team

Las galaxias de la imagen se encuentran a diferentes distancias, y como ya sabemos, mirar objetos lejanos supone mirar al pasado. El Hubble nos muestra galaxias tal como eran hace 13,2 miles de millones de años de antigüedad, la galaxia más alejada corresponde a un Universo muy joven, de tan solo 450 millones de años de edad.

Distancias de las galaxias

Distancias de las galaxias: NASA, ESA, G. Illingworth, D. Magee, and P. Oesch (University of California, Santa Cruz), R. Bouwens (Leiden University), Z. Levay (STScI) and the HUDF09 Team

No es la primera vez que el Hubble obtiene una imagen similar a ésta, en realidad sería es el terce hito dentro de este tipo de imágenes. A principios de 1996 nos ofreció la primera imagen de este tipo, que se dió a conocer como la imagen del Campo Profundo del Hubble.

Campo Profundo del Hubble

Campo Profundo del Hubble: Robert Williams and the Hubble Deep Field Team (STScI) and NASA

Una imagen para la Historia ya que nos mostró que en una pequeña zona del cielo, en la constelación de la Osa Mayor, donde no parecía haber nada, en realidad existía una gran número de galaxias pertenecientes a diferentes épocas del Universo. Desde la actual hasta unos escasos mil millones de años tras el Big Bang. En esta imagen se pueden llegar a encontrar unas 1500 galaxias, y las vemos de todos los tipos, espirales, elípticas irregulares, de frente, de lado, aisladas, interactuando, y más o menos brillantes, una imagen que refleja perfectamente la fauna de galaxias que pueblan nuestro Universo casi desde sus inicios hasta hoy.

Tres años después de esta primera imagen, se realizaron observaciones similares en otra zona del cielo con el propósito de obtener una imagen similar, aunque esta vez en el hemisferio sur celeste. A nueva imagen se la conoce como el Campo Profundo Sur del Hubble, y el resultado que ofreció fue similar, un paisaje repleto de galaxias. Todo esto nos estaba indicando, que tal como se pensaba, el Universo es uniforme a grandes escalas, es decir, en todas direcciones encontraremos lo mismo, y nuestra visión del Universo no sería diferente si estuviésemos observándolo desde cualquier otra parte del mismo.

El segundo hito de esta serie se produjo en 2004. Tras la misión STS-109 del Columbia, que instaló en el Hubble la cámara ACS (Advanced Camera for Surveys), repetir una imagen del Universo profundo con este nuevo instrumento permitiría llegar aún más lejos, poder ver galaxias más lejanas, en definitiva, poder estudiar un Universo más joven. Esta imagen recibió el nombre de Campo Ultraprofundo del Hubble.

Hubble, campo ultraprofundo

Campo ultraprofundo del Hubble: NASA, ESA

La imagen se tomó en la constelación de Fornax, que se encuentra al suroeste de Orión, y se centró en una pequeña zona de unos 3×3 minutos de arco. El tiempo de exposición de la imagen supera los 11 días, lo que permitió encontrar en ese reducido espacio unas 10.000 galaxias. Si quisiésemos disponer de imágenes como ésta para todo el cielo se necesitarían más de 16 millones y medio de imágenes. Sabiendo que vamos a encontrar lo mismo en todas direcciones, podemos multiplicar este número de imágenes, por las 10.000 galaxias que vemos, y así obtener una estimación de las galaxias que hay en el Universo. El número que se obtiene de esta estimación es enorme, 165.200 millones de galaxias, y eso que aún no hemos podido ver las galaxias más lejanas, ni siquiera con la última imagen del Hubble.

La historia de este tipo de imágenes seguro que no acabará aquí, aunque para dar un nuevo salto, uno que sea mucho más profundo y nos permita ver galaxias bastante más jóvenes tendremos que esperar al futuro telescopio espacial James Webb.

Un zoom hasta la imagen del campo extremadamente profundo del Hubble.

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Un video que nos muestra el tamaño del cielo que ocupa esta imagen con respecto al de la Luna llena.

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Written by Felipe

25 septiembre, 2012 at 20:32

Publicado en galaxias, hubble

Chandra revela un halo de gas caliente alrededor de la Vía Láctea

Un grupo de astrónomos han utilizado Chandra, el telescopio espacial de rayos X de la NASA, para encontrar evidencias de que nuestra galaxia, la Vía Láctea, está inmersa en un enorme halo de gas caliente que se extiende por cientos de miles de años luz. La masa estimada para este halo es comparable a la de todas las estrellas de la galaxia.

Si el tamaño y la masa de este halo gas se confirman, también podría ser una explicación para lo que se conoce como el problema de los bariones perdidos de la galaxia.

Halo de la Vía Láctea

Halo de la Vía Láctea: NASA/CXC/M.Weiss; NASA/CXC/Ohio State/A.Gupta et al.

Los bariones son partículas, como los protones y neutrones, que constituyen más del 99,9 por ciento de la masa de los átomos que se encuentran en el cosmos. Las mediciones de los halos de gas y de las galaxias extremadamente distantes muestran que la materia bariónica presente cuando el Universo tenía sólo unos pocos miles de millones de años representa aproximadamente una sexta parte de la masa y la densidad de la existente e inobservable materia oscura. En la época actual, unos 10 mil millones de años después, el censo de los bariones presentes en las estrellas y el gas de nuestra galaxia y en el de las galaxias cercanas muestra que al menos la mitad de los bariones están en paradero desconocido.

En un estudio reciente, un equipo de cinco astrónomos utilizaron datos de Chandra, del observatorio espacial XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea, y del satélite japonés Suzaku para establecer límites a la temperatura, extensión y masa del halo de gas caliente. Chandra observó ocho brillantes fuentes de rayos X situadas más allá de la galaxia, a distancias de cientos de millones de años luz. Las observaciones revelaron que los rayos X procedentes de estas fuentes distantes son absorbidos de forma selectiva por iones de oxígeno en la vecindad de la galaxia. Los científicos determinaron que la temperatura del halo de absorción es de entre 1 y 2,5 millones de Kelvin, o unos pocos cientos de veces más caliente que la superficie del Sol.

Otros estudios han demostrado que la Vía Láctea y otras galaxias están inmersas en gas caliente con temperaturas de entre 100.000 y 1 millón de Kelvin. Los estudios han indicado la existencia de gas más caliente, con una temperatura de más de 1 millones de grados Kelvin. Esta nueva investigación proporciona evidencias de que el halo de gas caliente que envuelve la Vía Láctea es mucho más masivo que el halo de gas cálido.

“Sabemos que hay gas alrededor de la galaxia, y sabemos lo caliente que es”, dijo Anjali Gupta, autor principal del artículo de la revista Astrophysical Journal que describe la investigación. “La gran pregunta es, ¿cómo de grande es el halo, y cuán masivo es?”

Para empezar a responder esta pregunta, los autores complementaron los datos de Chandra de la cantidad de absorción producida por los iones de oxígeno, con los datos de XMM-Newton y Suzaku sobre los rayos X emitidos por el halo de gas. Llegaron a la conclusión de que la masa del gas es equivalente a la masa de más de 10 mil millones de soles, quizás tan grande como 60 mil millones de soles.

“Nuestro trabajo demuestra que, para valores razonables de los parámetros y para supuestos razonables, las observaciones de Chandra implican una enorme reserva de gas caliente alrededor de la Vía Láctea”, dijo el coautor Smita Mathur de la Universidad Estatal de Ohio en Columbus. “Puede extenderse por unos cientos de miles de años luz alrededor de la Vía Láctea o se puede extender mucho más allá, por los alrededores de las galaxias del Grupo Local. En cualquier caso, su masa parece ser muy grande”.

La masa estimada depende de factores tales como la cantidad de oxígeno en relación a la de hidrógeno, que es el elemento dominante en el gas. Sin embargo, la estimación representa un paso importante en la resolución del caso de los bariones perdidos, un misterio que ha desconcertado a los astrónomos durante más de una década.

Aunque existen incertidumbres, el trabajo de Gupta y sus colegas ofrece la mejor evidencia hasta ahora de que los bariones perdidos de la galaxia han estado escondiendose en un halo de gas de millones de kelvin que envuelve a la galaxia. La densidad estimada para este halo es tan baja que los halos similares alrededor de otras galaxias habrían escapado a la detección.

Fuente de la noticia: NASA’s Chandra Shows Milky Way is Surrounded by Halo of Hot Gas.

Written by Felipe

24 septiembre, 2012 at 18:01

Publicado en chandra, galaxias, via lactea

El tiempo en Marte es frío, muy frío

Interior del cráter Gale

Interior del cráter Gale con el balance de blancos: NASA/JPL-Caltech/MSSS

Cuando vemos las imágenes que Curiosity nos envía desde el interior del cráter Gale, no resulta extraño que nos pueda recordar a paisajes de aspecto similar que tenemos en la Tierra. Lugares áridos, cubiertos de rocas y azotados por el viento. Podríamos coger algunas de las imaǵenes enviadas por Curiosity y preguntarnos si aquello es Marte o el desierto de Mojave en California.

Pero una cosa son las imágenes y otras las condiciones reales del lugar, las cuales conocemos gracias a los datos de la estación meteorológica REMS. Este instrumento mide varios parámetros, entre ellos la temperatura, la presión y la humedad. Con sólo echar un vistazo a los de temperatura podemos ver que las condiciones en el cráter Gale corresponden durante la mayor parte del tiempo a las de un lugar muy frío.

Durante los primeros 30 soles, días en Marte, la temperatura del aire ha oscilado aproximadamente entre los -75ºC por la noche y los 0ºC de por la tarde. Este rango tan amplio de temperaturas está provocado por dos factores. En primer lugar la atmósfera de Marte es menos densa que la de la Tierra, posee un menor número de moléculas que puedan calentar y enfriar, esto hace que de día la energía solar recibida se deje sentir con mayor intensidad, y que por la noche haya menos calor atmosférico que compense la falta de energía del Sol, esta situación acentúa la magnitud de los cambios de temperatura. Pero además, en la atmósfera hay muy poco vapor de agua, el agua tiene una gran capacidad para retener el calor, la sequedad en Marte hace que las variaciones de temperatura sean aún más pronunciadas.

“Los desiertos de la Tierra tienen rangos de temperatura muy extremos”, nos dice Ashwin Vasavada, científico del proyecto MSL. “Así que si tomamos un desierto de la Tierra, le ponemos una atmósfera menos densa y lo alejamos un 50% del Sol, obtendríamos algo como lo que estamos viendo en el cráter Gale”.

Informe del tiempo de REMS

Informe del tiempo de REMS: CAB, CSIC-INTA

Las lecturas de temperatura registradas por REMS durante la tarde han levantado la expectación de quienes esperan encontrar agua en la superficie de Marte. Ya que la presión atmosférica es superior a la del punto triple de agua, y de vez en cuando, la temperatura oscila alrededor del punto de congelación, incluso en zonas concretas se están dando temperaturas por encima de los 0ºC. Vasavada reconoce que “el agua líquida podría existir en este lugar en un estrecho rango de condiciones”. Aún así, “No podemos esperar que Curiosity vaya a encontrar agua líquida, ya que ésta se evaporaría o se volvería a congelar muy rápidamente. Con tan poco vapor de agua en la atmósfera, las moléculas de agua líquida que hubiese en la superficie se convertirían rápidamente en gas”.

Aunque la temperatura pueda alcanzar unos pocos grados sobre los 0ºC, el agua líquida se evaporaría como una humeante taza de café en la Tierra, para congelarse rápidamente tras la veloz absorción del calor liberado por el vapor de agua.

Por lo tanto, y a pesar de las apariencias, el cráter Gale no es un lugar tan parecido a la Tierra como pueda parecer a primera vista.

Fuente: Today’s Weather on Mars: Cold, Very Cold.

Written by Felipe

14 septiembre, 2012 at 15:08

Publicado en curiosity, marte

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